Siempre es triste despedir a alguien. Y si encima deja de existir a causa de un error que uno cometió, mucho mas hondo es el sentimiento. Los dos que hacemos este blog sentíamos un gran cariño por él. En distintos momentos de nuestras vidas disfrutamos de su compañía. Muchas veces nos hizo safar de momento aburridos y siempre estaba allí cuando hacia falta. Con una lágrima en los ojos te agradezco por todos los momentos que nos hiciste pasar y nunca voy a dejar de recordarte. Hasta siempre nuestro querido Nokia 1100.

jueves, 27 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario